Diaryland
Escríbeme un correo
Pasadísimo
Entrada Novísima

Mentelediario

cloro-filo-sofía: fotoló

Soy STF en La Nevera 61

CLOROFILA DEL CIELO AZUL

12/10/2003 - 12:54

HAGO ¡CHÁS! Y APAREZCO A TU LADO

No soy más que tu, tu fantasía
¿cuántas veces soñaste que se hizo realidad?
pero lo que tú, tú no sabías es que los sueños no se pueden dominar...

Cuando crees que me ves cruzo la pared
hago ¡chás! y aparezco a tu lado
quieres ir tras de mí, pobrecito de tí
no me puedes atrapar

Y yo soy capaz de entrar en tus sueños
de volar por el cielo y caminar sobre el mar
y de pronto hacerme de carne y hueso
para que tú me puedas acariciar

Cuando crees que me ves cruzo la pared
hago ¡chás! y aparezco a tu lado
quieres ir tras de mí, pobrecito de tí
no me puedes atrapar

Si tal vez tú traes alguna invitada
si se pone pesada y no te deja en paz
una mano helada sobre la espalda
un par de trucos y no vuelve más

Pa pa pam pa pa pam para pa pam...

Cuando crees que me ves cruzo la pared
hago ¡chás! y aparezco a tu lado
quieres ir tras de mí, pobrecito de tí
no me puedes atrapar...

El viernes fue de agenda apretada y estrés inintermitente.
Vane llegó a casa a las 5:30 de la mañana y trajo consigo un regalito para mí: el nuevo cd de Javier Álvarez, "tiempo despacio" y su single "así, así". Me dijo que le había costado 6 € y la explicación es sacada de su página oficial:
"Javier quiere vender su disco a seis euros. Básicamente, quiere que el disco le llegue al mayor número de gente posible, quizás porque sabe que ahí hay canciones. El trato de cara a la compañía es cabal, ya que incluye un presupuesto de grabación ajustado. No es problema porque Javier se entiende a la perfección con Suso Saiz, productor-aliado-médium sonoro, capaz de conseguir resultados inquietantes con buena materia prima y mucha imaginación. La producción de “tiempodespacio” derrocha ideas en vez de gastos, y abunda en soluciones clásicas enriquecidas con detalles de vanguardia. Salvando las distancias, lo que ha hecho Suso con Javier es lo mismo que consigue Mirwais con Madonna, que sus canciones estén tan equidistantes de lo estándar como de lo sofisticado, que se peguen al oído del oyente medio, el que se queda con un estribillo, con una melodía o un verso simplemente porque le gustan, pero que seduzca al que busque una segunda lectura bajo la canción."

Tenía que salir de él una idea tan generosa.

Después de hablar entre sueños con la sister, me levanté tempranito y a arreglar papeleo para mi primer (segundo) trabajo. Fui con Carlitos, ya que va a ser mi compi y después a clase. Sin tiempo para comer bajé a Vigo en bus para entregar esos malditos papeles y más tarde quedé con mis amigas para hacer una visita a Susana.
Marta tenía que ir al dentista y la esperamos en una cafetería. Al terminar, a casa a cenar para, acto seguido, salir con Vane hacia el concierto de Christina Rosenvinge.

Fuimos con Luis y Ramón. A propósito, Luis es un mentiroso porque le encargué que me comprara las entradas y dijo que ya las tenía cuando no era verdad.
Todo para que no le dijera aquello de: "ya lo sabía yo". Pues eso, ¡que ya lo sabía yo!. No me extraña que su subconsciente le juegue malas pasadas (Aguilera por Rosenvinge).

Vane ha contado tan bien lo sucedido en el concierto que casi no me atrevo a dar mi visión por lo parecida.
Lo primero: fue alucinar con el equipo y los instrumentos que había en el escenario. Ganas de robar ("con lo fácil que es robar").
Lo segundo: sale el tío que controla que todo funcione bien ("el príncipe gitano") y nos deja sord@s cuando dice: "po", para probar el micro.
Lo tercero: estamos impacientes: "¡qué empiece ya, que el público se va!". No hay manera de tener puntualidad británica en los conciertos españoles.
Lo cuarto: llega mini-CHristina con su bonito abriguito de paño rojo, sus zapatitos de flamenco y su maletín (ni idea de lo que llevaba en él). Tod@s queriendo mirar sin que se notara demasiado, pero se notaba.
Lo quinto: me enamoro del batería (Pablo Serrano).
Lo sexto: empieza la actuación: ella canta, toca el teclado, la guitarra y el bajo. Los otros tres: guitarra, batería, bajo y teclado MIDI. El príncipe gitano se acopla para tocar la guitarra y hacer coros cuando nadie se lo pide. Tenía una postura a lo Peret y sólo le faltó dar un giro a la guitarra sobre su propio eje.
Lo séptimo: descubrimos que ella tiene arruguitas en la frente y que su barriga parece de embarazada (yo realmente no me fijé en eso, pero Vane y Ramón sí). Estuvo al límite, es decir, no se cayó porque la providencia no lo quiso. A lo mejor la lucha contra los cables en un escenario debería considerarse "deporte de riesgo".
Lo octavo: elimino mi idea preconcebida de que canta mal.
Lo noveno: nos percatamos de que la gente estaba de cachondeo. Mi teoría: ella super-sobria, de negro, con el pelo (fatal peinado) cayéndole en la cara, con sus zapatitos y sus pies pegados como si hubiese un cuadrado invisible del que no pudieran salir..... y el público pidiéndole que cantase "Hago ¡chás! y aparezco a tu lado"; me la imagino pensando: "¿es que no podré desprenderme de ese pasado ochentero, jos?".
Lo décimo: con eso de que vive en New York tenía una pronunciación muy "american" para decir: "un pelín" y "muchas gracias". ¡Nenita que has nacido en Madrid, no te olvides porque nosotros nunca lo haríamos!.

Este decálogo no sigue un orden cronológico estricto. En caso de duda consultar con su farmacéutico. Pese a lo que pueda parecer Christina me pareció mega-entrañable. Estos mandamientos se encierran en uno: "Amarás a CHristina sobre todas las cosas"

Al acabar el concierto fuimos al Gato Negro y un borracho breakdancer intentó acercarse a mi hermana mientras yo en faceta de súper-hermana-madre se lo impedí. Nos metimos dentro y el tío nos persiguió, menos mal que súper-Parada-Clapton (hijo del jefe del local) se lo llevó fuera.

Tuvimos suerte para volver a casa porque nos llevaron en coche un@s amig@s de mi hermana.

Voy a cambiar de página.

¡Chás! y aparezco a tu lado (Alex y Christina)

antes - después