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16/01/2004 - 18:34
CARLOS BAILA, TAN DELGADO, SIEMPRE ATENTO A SU MIRADA Empezaré por hoy. Toda la mañana copiando del encerado y en los cambios de clase recopilando apuntes (es lo que toca en esta época). Además de cubrir encuestas sobre las asignaturas y los profesores, en las que yo siempre tiendo a puntuarles lo más bajo posible....porque ell@s se lo merecen todo; aunque no creo que mi opinión cuente mucho porque las cubrí mal casi todas. No soy capaz ni de cubrir una puñetera encuesta. Chechu y yo somos lo peor, metiéndonos con la gente de nuestra clase, pero es que.....averiguamos que el año que viene vamos a tener de compañeros a un elenco.......de lo peorcito. Al menos tres de los que odiamos están ahí: el gurú, la cora-loca y el malote1.Salimos a la una y como decidimos faltar a unas prácticas (con reincidencia y alevosía), nos metimos en la cafetería. De repente, viene rodando hacia mí una moneda de 20 céntimos y le digo a Carlitos: "¡mira, me va a tocar la lotería o algo porque el dinero me busca!". Me agaché a recogerla y cuando voy a levantar la cabeza está delante mía el dueño, un obrero, se la doy amablemente y una vez que se va hacia la barra noto que me está mirando....... Entonces pienso que la postura en la que estaba cuando le di la moneda es más propia de una puta que de una inminente-millonaria, y aún por encima una puta barata, más que barata, tirada de precio, porque por 0,20 euros ya me dirás......, al menos podría haber venido rodando un billete de 500 € ,aunque hacer que un billete ruede es un pelín difícil, bueno, pues no sé, una moneda de 2 euros, o unas cuantas atadas entre sí (como l@s niñ@s que van agarrad@s a una cuerda cuando los sacan de excursión). Nada de eso, unos míseros 20 céntimos.Nos quedamos a comer porque si no Carlitos comía solo y ¡eso no puede ser así!. Fuimos al centro comercial gris-metálico y resulta que abrieron un Crunchy Chicken (o algo por el estilo). Nos pusimos a ver los menús, precios, etc. y la larga mano del márketing se abalanzó sobre nosotros: un señor muy-entrañable nos ofreció unos muslos de pollo para que probáramos el producto antes de pagar nada. En plan súper-american para comerlo, con una servilleta, en la mano, y directamente al estómago. También nos dió unas bolitas de queso mientras nos explicaba que la receta del pollo era marinado y empanado y no-sé-qué-más (porque a mí el mundo de las recetas.....ni me va ni me viene) y que nunca lo habíamos probado así y que estaba riquísimo y que se hacía en no-sé-qué máquina a 15 atmósferas. Terminamos por decidirnos a comer allí (porque al menos a mí me daría reparo irme después del esfuerzo mercantil que hacía el hombre en cuestión). Mientras estábamos comiendo vino a hablarnos y nos contó que iban a abrir más locales de la cadena en Oviedo y Alicante y que si estaba todo rico y que tal y que cual y como estaba fumando casi nos echa toda la ceniza encima de los platos, ¡por los pelos!. Nos invitó a un café, pero no se debió de acordar después porque nos quedamos sin sobremesa.Antes de que se me olvide: tengo que acordarme de no volver a hacerle caso a Carlitos. Cuando íbamos hacia el centro comercial empezó a llover y Carlitos quería atajar. Tanto atajo para nada, porque me metió por una zona llena de barro y para llegar a la carretera tenía que saltar mucho y no me atrevía. Él saltó y yo me quedé allí en medio y decidí seguir por el lodazal, hasta que noté que el suelo se hundía, ahí me veía ya enterrada hasta las rodillas. Carlitos volvió para ayudarme (yo le gritaba: "Carlitos, ¡que me da miedo!") y nos empezó a dar la risa, pero menos mal que conseguimos salir. Chechu hizo unas fotos del mágico momento y de cómo quedaron mis pies tras la aventura.Estos días duermo poco y estoy súper-nerviosa (mi mami me compró pastis de pasiflora) y paso del agobio a la tranquilidad y de la tranquilidad al agobio 15.000 veces al día.Escuché que Madonna tiene 140 de coeficiente intelectual, leí que la mona Cheetah era en realidad un mono y que vivía en un apartamento de lujo y vi millones de fotos de miles de fotologs.La semana pasada salí el viernes y el sábado. El viernes fui de cena mega-cool con mis amigas y bebí vinito italiano-blanco-espumoso-achampanado (del que no me vuelvo a acordar del nombre, creo que sonaba como a Lambrusco) y cené genial y tomé mousse de chocolate de postre y después a bailotear por ahí. Resultado de la noche: perdí una chapa grande de "La bola de cristal", porque se me cayó de la chaqueta roja. La chaqueta tiene misterio, porque tenía otra chapa y cuando fui a mirar no había nada. Si alguien la encuentra que me llameMi habitación se traga mis cosas, o como dijo María, el mismísimo Gollum me las roba para convertirlas en "su tesooooro". El sábado quedé primero con Xose, que llegó en un estado-lamentable, jijiji, así supe que para bailar puedo estar perfectamente sola y después vino Carlitos, que éste sí baila, y ¡cómo baila!.Carlos baila (Family)
antes - después
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