|
01/09/2005 - 04:02
HAGO LO QUE QUIERO CON MI DE-DE-CISIÓN Aquí, ya me lees, máxima actividad escribiendo, viendo pelis, vídeos, series, teleseries, programas, dibujos animados, leyendo, bueno, leyendo apuntes.He dejado Yo, puta a medias, tengo la discografía de Chimo Bayo y Spun. No puedo, de ocupada.Hoy me ha obligado mi hermana a ir a la biblioteca, y es que me hago la remolona:-Que no quiero ir, que estudio mejor en casa.¡Tururú!, que ayer me quedé y de todo hice menos estudiar. Do you know what I mean?. Pues ahí voy. Que menos mal que ella tira de mí en esto porque si de mi voluntad tuviese que salir algo, mal íbamos.Y en la biblioteca bien, que me he acabado de ver (estudiar me parece demasiado ostentoso usarlo en esta frase) una asignatura y empecé con otra.Se supone que ahora debería estar continuando y no puedo.Estuve haciendo mi rito de invocación al estudio, que consiste en, primero tener la tele encendida y con volumen, por supuesto, y segundo, sintonizar algo ameno, agradable, que a ser posible haya visto y me sirva para recordarlo y a la vez estar atenta a los apuntes mientras no me pierdo detalle de la pantalla.Si, bueno, es como complicado ¿no? de entender y tal, pero es una cosa como otra cualquiera.En esas me he quedado, zapeando hasta más no poder, exprimiendo al máximo el poder que te da el cable y enriqueciendo más si cabe mi basura de cultura.Y para más inri le prometí a Vane que mañana volveríamos a la biblioteca y ahora mismo me da pereza, estoy de no, el cuerpo no me lo pide y es que tanto rato en silencio en un lugar, sin poder levantarte cada dos minutos a mí me tensa cual cobra. De acuerdo, estamos de acuerdo en que te cunde el tiempo, pero mira que no está hecho para mí ese estilo de vida.Y hablando de ello, tengo la nueva forma de vivir mi vida, he pensado que no me hace falta salir de mi barrio (Teis), que aquí tenemos de todo, todo lo que puedas desear, que hasta nos van a montar un Zara.Ay, qué feliz que era yo cuando me dedicaba a amagar (hacer me parece demasiado ostentoso usarlo en esta frase) el pino en el sofá mientras cruzaba las piernas en posición meditativa. Eso simultaneado con tiro de lentejas.Que mi hermana quería irse pronto mañana a la biblioteca a dejar algo allí en prenda para guardar unos sitios y le contesté:-Ni se te ocurra, no olvides en qué barrio estamos.En tono irónico (léase), que esto de leer entonaciones da lugar a malentendidos y dimes y diretes.Ponían otra vez La naranja mecánica y en South Par estaba de "guest star" Malcom McDowell, que ya es la casualidad, diciendo:-Y yo, yo soy un británico.No se puede ser más entrañable así de canoso.Como se vuelva a repetir la palabra biblioteca por aquí, reviento el teclado o él a mí.
antes - después
|