|
25/10/2005 - 02:13
¿PUEDES OÍRME? ¿ESTÁS ENFADADA? Pensar demasiado, darle vueltas a algo te lleva al agotamiento mental y esto al derrumbe físico.Eso va así, interconectado, lo he comprobado, en mí, en ti, en ellos. No marees tú la perdiz o lo sabrás por ti mismo.La doble interpretación de gestos, de palabras, la mente femenina, se aglomeran y me confunden. No sé si sí o si no, probablemente sea que no, pero puede ser un más o menos, una media, un depende, un "si buscas encuentras", un gris, como en sistemas acústicos o visuales, todo depende, ¿de qué depende? de las características particulares a las que aplicar una solución.Una impotencia, un querer y no poder, un miedo al rechazo, un algo que me oprime el pecho y me paraliza las extremidades.A veces aguanto situaciones que me repatean con la mejor de las sonrisas, depende de las ganas. A veces soporto a gente por soportarla, depende del humor.A veces salgo de mi cuerpo y me observo con distancia, entonces no me reconozco en afirmaciones o en preguntas, o incluso en respuestas. A veces funciono en modo automático, como un autómata programable, vulgar máquina, como lo que me obligo a ser. Depende.Michelle, ma bellesont les mots quivont tres bien ensemble,tres bien ensembleA veces exagero lo mínimo. A veces me escondo lo importante, lo que me afecta y sólo a un par se lo cuento.A veces sólo a ti. ¿Qué haría si me faltases? Son ésas las que no pienso. Depende del día, hoy me ha dado por sentarme y auscultarme. El corazón sigue ahí, o eso creo, depende, a lo mejor lo he regalado en estado de embriaguez.
antes - después
|